Una oculista de San Miguel, premiada por su lucha contra la ceguera junto a médicos de todo el mundo

Es Clelia Crespo Nano, nieta del reconocido oftalmólogo Hugo Nano. Fue nombrada “Líder del Futuro”, una distinción a jóvenes profesionales.

En San Miguel, su familia, los vecinos y muchos pacientes la conocen como Keki. Pero lo que transmiten su apodo, su sencillez y su cálida sonrisa compite con el legado de su apellido. Clelia Crespo Nano, nieta del reconocido oftalmólogo Hugo Nano, esta semana se convirtió en una Líder del Futuro.

La médica de 35 años recibió esta semana el premio Héroes de la Salud Ocular, en la categoría que distingue a jóvenes profesionales y que otorga cada año la Agencia Internacional de Prevención de Ceguera (IAPB), una institución que junto a la OMS coordina campañas  solidarias en todo el mundo.

Clelia cuenta que tanto ella como su familia y compañeros de trabajo no podían creerlo cuando se enteraron del premio.

«El reconocimiento fue muy gratificante. Pero para mí haber participado en tantas campañas solidarias, haber viajado a operar de cataratas a Chaco o hacer estudios a chicos que no acceden a la oftalmología es algo natural», dice quien está a cargo en el hospital Larcade de San Miguel del área de prevención de Retinopatía del Prematuro, la principal causa de ceguera en bebés en Argentina.

Desde chica, la pasión de Clelia por la medicina se fue mudando a la salud ocular, en parte, gracias al orgullo que le generaba el doctor Hugo Nano. “Mi abuelo tiene un rol fundamental en mi vida”, reconoce.

«Él me enseñó, y siempre dice, que no podemos limitarnos sólo al paciente que llega al consultorio y a sus ojos enfermos. Nuestro compromiso es con todas aquellas personas que en diferentes lugares y situaciones presentan una enfermedad en sus ojos. Y siempre podemos hacer un poco mas”, dice.

Clelia y su abuelo Hugo, en la campaña oftalmológica realizada en Fuerte Esperanza, Chaco, en 2018.

Clelia y su abuelo Hugo, en la campaña oftalmológica realizada en Fuerte Esperanza, Chaco, en 2018.

Su madre, María Eugenia Nano, creó la Fundación Nano, desde donde Clelia se sumó a múltiples movidas solidarias para. Siendo adolescente participó junto a UNICEF de operativos de salud en Río Negro para ayudar a comunidades mapuches. Y en 2018 viajó junto a colegas de San Miguel a operar de cataratas pueblos wichí en el Impenetrable de Chaco, o siendo adolescente.

El premio Líderes del Futuro reconoce a quienes «tienen un alto desempeño en sus roles, influyen en otros, muestran potencial y luchan para alcanzar un mundo libre de ceguera y discapacidades visuales evitables», dicen desde la IAPB. Especializada en retina, Clelia traslada su inquietud no sólo en las movidas voluntarias de las que participa, sino en los consultorios de las tres clínicas de ojos Doctor Nano que funcionan en San Miguel, Olivos y Morón, donde atiende.

«Tiene que haber una labor conjunta entre el sector público y privado de la salud«, predica la oftalmóloga que sigue los pasos del abuelo, que fue reconocido como vecino ilustre de San Miguel por el Concejo Deliberante en 2019. 

Fuente: Clarín.