FUNDACIÓN INTECNUS INSTALÓ EN SU SEDE LA CABINA DESINFECTANTE DISEÑADA POR PROFESIONALES DEL CENTRO ATÓMICO BARILOCHE

La barrera fue ubicada en la zona de pre recepción. El aporte inicial de materiales para su construcción estuvo a cargo de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Bariloche (AEHGB), mientras que la mano de obra la concretó una cooperativa de trabajo local.

Fundación Intecnus continúa reforzando sus medias de bioseguridad para garantizar el cuidado de los pacientes y de su personal. En el marco de la situación sanitaria por coronavirus, esta semana puso en funcionamiento en su área de ingreso una barrera desinfectante desarrollada por el físico Gabriel Meyer y por el diseñador industrial Nicolás Aversente, profesionales del Departamento de Físico Química de Materiales, dependiente de la Gerencia Investigación Aplicada del Centro Atómico Bariloche (Comisión Nacional de Energía Atómica).

Se trata de una cabina autoportante con marco de acero que cuenta con generadores de neblina. Una vez que la persona se ubica debajo de este marco, se activa un pedal y, mientras da un giro completo, es rociada durante unos segundos con un desinfectante. La barrera actúa en la desinfección de un individuo que se está desplazando desde un sector denominado no controlado (como la vía pública) a otro controlado (como lo es un centro de salud). El efecto del rociador no implica que quien atraviesa la barrera quede como consecuencia con su ropa húmeda, ya que se trata de una acción muy tenue.

Esta cabina es el resultado de un proyecto conjunto en el que participaron los investigadores del Centro Atómico con el diseño del prototipo; la Asociación Hotelera, con el aporte de materiales; la Cooperativa de trabajo COTRAMET, con la mano de obra; y la Escuela Cooperativa Técnica Los Andes, que desarrolló el componente electrónico que lleva el equipo.

La barrera está ubicada en una zona de pre recepción destinada a testeo que Fundación Intecnus preparó especialmente desde el inicio de la crisis sanitaria por coronavirus. Allí, además de pasar ahora por esta cabina, a quienes ingresan a la Fundación -ya sean pacientes o parte del personal- también se les toma la temperatura y se les hace una serie de preguntas, según el actual protocolo sanitario. Si la persona que ingresa no presenta síntomas compatibles con coronavirus, puede dirigirse a su consulta o a su lugar de trabajo. De lo contrario, si tiene fiebre, tos, dificultad para respirar u otros indicios, se activa el protocolo con el Hospital Zonal Bariloche.

Más medidas para el cuidado de todos

Desde el inicio de la crisis sanitaria por coronavirus, Fundación Intecnus implementó nuevas modalidades de atención para asegurar el cuidado tanto de los pacientes como del personal de la Institución.

Una de las primeras medidas tomadas, a fin de evitar la circulación masiva en Intecnus, fue instar a los pacientes a acercarse sólo en caso de ser necesario. Asimismo, para dar respuesta a todas las consultas, se reforzó el sistema por las vías no presenciales: email, página web, WhatsApp y teléfono.

En el caso de los pacientes oncológicos, cuyos tratamientos deben continuar, la Institución también procuró medidas especiales: tienen un ingreso y una sala de espera exclusivos, al ingresar se les controla la temperatura tanto a ellos como a sus acompañantes y, dependiendo de cada caso y de la decisión médica, se les brinda la posibilidad de realizar sus consultas intra-tratamiento y de seguimiento a través de videollamadas o por teléfono. Si el equipo médico tratante considera que el paciente debe mantener una de estas consultas de manera presencial, se le informa y se coordina el encuentro.